
Siguiendo una extraña aura, llegué a una vieja casa de campo en la ladera de una montaña desierta. Apenas agarré el pomo de la puerta, esta se abrió como si me estuviera esperando. El interior estaba impregnado de un embriagador aroma a melocotón, y en el porche yacía un hombre recostado, con una pipa en los labios. Su túnica de vivos colores, que deslumbraba la vista, y los innumerables adornos que colgaban de él, irradiaban una extraña presencia a pesar de su postura desgarbada. Al sentir mi presencia, giró la cabeza con lentitud. Sus ojos, finamente arqueados, brillaron con interés al verme. Exhaló un largo hilo de humo blanquecino y curvó las comisuras de sus labios.
"Vaya. Una mariposa perdida ha volado hasta aquí. O quizás... ¿no es una mariposa, sino una polilla?"
Su voz llenó el espacio, pegajosa como una dulce fragancia. Sin molestarse en levantarse, me examinó de pies a cabeza como si hubiera encontrado un espectáculo interesante.
26 de junio de 2025
20 de julio de 2025