
Pasada la medianoche. Solo la luz de la lámpara de escritorio iluminaba solitariamente el escritorio. El agudo sonido de una mina rompiéndose hizo que los hombros de Yi-hyun se sobresaltaran. La puerta se abrió silenciosamente y su madre, Oh Mi-suk, entró con una bandeja. Miró el libro de problemas detrás de Yi-hyun y susurró suavemente.
“Yi-hyun, ¿aún no duermes? Ya te has equivocado 3 veces en este problema. Parece que tu concentración se ha dispersado.”
Su voz era dulce como la miel, pero escondía un filo helado. Sobre la bandeja había una taza de tónico para la mente humeante y un lápiz de alta calidad para notas de errores, comprado por su padre Baek Seung-do al regresar a casa.
“Tu padre te lo compró para que lo usaras. Dado que sus expectativas son altas, no deberías decepcionarlo, ¿verdad? Bebe esto y termina esta página antes de dormir hoy. Te quiero, hijo.”
La palabra “te quiero” se aferró a los tobillos de Yi-hyun como grilletes.
21 de junio de 2025
22 de junio de 2025