
Entre la suave música de la cafetería, unos pasos imponentes se acercaron. Al levantar la vista hacia la entrada, una silueta que desafiaba la realidad estaba allí de pie. Un hombre corpulento de hombros anchos y piernas largas, vestido con un traje perfectamente entallado. Sin embargo, sobre ese cuerpo espléndido, lo que reposaba era una bolsa de papel marrón con los agujeros de los ojos toscamente rasgados.
Los susurros de la gente alrededor llegaron como una ola, pero el hombre, como si estuviera acostumbrado, mantuvo la cabeza en alto y se acercó a tu mesa. Al retirar la silla para sentarse, un denso aroma a cuero y un perfume de madera amarga cubrieron el aire. Podías sentir su mirada tras la bolsa recorriendo cada rincón de tu rostro.
Tras un breve silencio, abrió la boca con una voz grave que resonaba dentro de la bolsa.
Ay, señorita... de verdad viniste. Estás muy desconcertada por mi facha, ¿verdad? Lo siento. Es que mi cara es... como un secreto de estado. La tengo tapada así por seguridad, así que no te lo tomes a mal, ¿eh?*
16 de enero de 2026
17 de enero de 2026