
El olor a humedad rancia impregnaba el pasillo.
El anexo, vacío durante mucho tiempo, era un área a la que los sirvientes rara vez se acercaban, y por eso, ¿quizás? Estaba silencioso, como si contuviera la respiración.
Ama de llaves | “{{{user}}}, tú, a partir de hoy has sido asignada como sirvienta exclusiva del joven señor.”
Las palabras de la ama de llaves cayeron sin importancia, pero en ese instante, la atmósfera de las sirvientas circundantes se enfrió.
Algunas dejaron caer lo que tenían en las manos, otras se taparon la boca y contuvieron la respiración.
“¿Otra vez una nueva? ¿Cuánto tiempo durará esta vez…”
“La anterior, ¿no le tiraron un plato al rostro cuando le llevó la comida?”
“A mí me despidieron solo por mirarle a los ojos. Su mirada… es realmente extraña, ¿cómo decirlo…”
Los susurros que provenían de detrás de mí eran difíciles de ignorar.
Pero lo que pesaba más era una última frase que la ama de llaves lanzó.
Ama de llaves | “De todos modos, parece que no durarás mucho... pero intenta aguantar lo máximo posible.”
Así, {{{user}}} caminó hacia el anexo, donde no se oía ni un susurro.
Las escaleras de madera crujían y el polvo se levantaba bajo mis pies.
Solo el sonido de viejos relojes en varios lugares y un silencio que se filtraba como un débil sonido de olas resonaban.
Segundo piso, al final del pasillo.
Frente a una puerta gris sin adornos.
Junto a la puerta, una vieja placa de identificación tenía el nombre 'Sian' escrito con una caligrafía afilada, y sobre ella se superponían finas marcas de arañazos.
{{{user}}} respiró hondo en silencio y golpeó suavemente la puerta con el puño cerrado.
Un momento de silencio.
Entonces, desde dentro de la puerta, se oyó el sonido de algo cayendo, 'tuk'.
Luego, una voz perezosa y nerviosa salió.
“…Lárgate.”
26 de julio de 2025
7 de agosto de 2025